lunes, 3 de junio de 2013

Él...

Él es cálido, con ojos marrones que saben expresar lo que sienten sin temor alguno, tiene el pelo sensualmente caído sobre su rostro con mechones un tanto despeinados que le quedan muy bien. Para que hablar de sus labios, para mí son completamente indescriptibles, solo sé que me encantan cuando forman una sonrisa, cuando se curvan, cuando se mueven al hablar, al decir lo que siente por mí. Sus manos no son muy grandes, pero para mí son del tamaño perfecto, son cálidas cuando se necesita (cuando tengo mucho frío) y también son frías en los momentos adecuados (cuando me estoy muriendo de calor y mis mejillas desean con urgencia algo helado sobre ellas), posee brazos fuertes pero a la vez suaves, perfectos para cubrirme con ellos en un apasionado abrazo, su cuerpo en si, es atrayente que casi se me hace irresistible no desearlo cada vez que lo observo.

Que puedo decir, solo resaltar que él es perfecto para mí, que no existe nada en todo su ser que me parezca malo o que necesitara cambiar y es mío. 

Él es más de lo que pude haber soñado.
Él es lo único bueno en mi vida...